No basta con darnos la vara por correo electrónico. Todos sabemos pinchar en el botoncillo de "delete". Si de
verdad quieres opinar en tiempo (casi) real, aportar algo de tu sabiduría y ayudar a construir un mundo igual de absurdo (porque
más es imposible) que el actual pero al que hayas contribuido con el sudor de tu frente.