En Mayo de 1976 la caja fuerte de la sucursal principal del Banco "Societé Generale"
de Niza fue desvalijada por una banda liderada por Albert Spaggiari. Aún hoy, es recordado como el
mayor robo de la historia de Francia. Spaggiari era un ex-mercenario de la OAS (grupo terrorista
francés de ultra-derecha que abogaba por la permanencia de Francia en Argelia tras los incidentes de 1962 que acabarían con
la independencia de este país. Atentaron contra la vida de Charles De Gaulle en varias ocasiones. Se especuló con el rumor
de que contrataron a un mercenario británico que casi consigue su objetivo. El best-seller de Frederick Forsythe "Chacal"
se basaba en esta teoría. (Se realizó una adaptación cinematográfica espléndida dirigida por Fred Zinnemann y también
un remake para el que Zinnemann, dueño de los derechos cinematográficos, no concedió su autorización. Tras los innumerables
cambios de guión que esto provocó, el resultado fue una mierda detestable protagonizada por Bruce Willis que es mejor
olvidar.) Según parece, la OAS planeaba una serie de robos a gran escala para con ese dinero dar un golpe de estado e
imponer una dictadura fascista en Francia (realistas los chicos). Spaggiari, en cambio, sólo trabajaba para la OAS para conseguir
dinero, y tenía sus propios planes.
Las paredes de la caja acorazada de la "Societé Generale" eran
de cemento armado y tenían más de 12 pulgadas de espesor y una puerta de 20 toneladas tan impenetrable que se renunció a las
medidas de protección electrónica usuales en estos casos. Spaggiari descubrió que uno de los túneles de la red de alcantarillado
de Niza pasaba relativamente cerca del Banco. Así que, con dos cojones, reunió a una banda, más tarde conocida como "Las
Ratas De Alcantarilla" para hacer un tunel hasta el interior de la caja de seguridad. La banda estaba constituida
por siete profesionales muy cualificados del hampa (aunque Spaggiari necesitó contactar con más de veinte personas para
que todo funcionara bien). De entre esos siete, el único experto en túneles, estaba ingresado en una prisión de Marsella.
Spaggiari no se amilanó y a cambio de parte del botín, pactó con la mafia marsellesa y se las arreglaron para conseguir que
el "experto" se fugara de la prisión.
Una vez completa la banda, se dedicaron con total desparpajo a cavar
el túnel con todo lujo de medios. Cuando la policía registró las alcantarillas tras el robo encontraron MÁS DE MIL
KILOS DE MATERIAL que la banda había utilizado y luego abandonado en las alcantarillas. Spaggiari y sus secuaces
estuvieron "excavando" durante 9 SEMANAS sin que a nadie le llamara la atención tales ruídos. Avanzaron,
aproximadamente a un ritmo de quince centímetros por día.
Finalmente, tras una jornada de 16 horas luchando contra las paredes
de la caja consiguieron penetrar en la ella. Habían esperado a que fuera viernes de un fin de semana festivo,
lo que les garantizaba que el Banco estaría cerrado por espacio de tres días. Con toda parsimonia, abrieron una a una
4000 cajas de seguridad que contenían joyas, bonos del estado, efectivo y bonos al portador. Cogieron todos los objetos propios
de clientes adinerados y dejaron intactos los que parecían ahorros Al encontrar algunas fotos de desnudos de personas famosas
y respetables de la sociedad y las instituciones de Niza, Spaggiari empapeló las paredes con ellas.
Se llevaron el contenido de 400 de las cajas. Hecho esto, Spaggiari mandó a uno de sus secuaces a comprar vino y comida y
CELEBRARON UN BANQUETE EN EL INTERIOR DE LA CAJA FUERTE COCINANDO DENTRO DE ELLA. La policía encontró más
tarde restos de sopa, paté de foi-grass, botellas de licor y gran variedad de quesos en el habitáculo. La Fiesta
duró casi 24 horas. En mitad del alboroto, Spaggiari dió sin querer con el deposito nocturno que contenía más de
40 millones de Francos. En total, se llevaron un botín de unos 45-48 millones de francos (unos 18 millones de dolares de 1976).
A las cinco de la madrugada del lunes (día ya laborable) se marcharon. Pero antes Spaggiari dibujó con spray
lo siguiente en una de las paredes: "Sin armas, sin odio, sin violencia".
Después de una intensiva busqueda y de unos más que violentos interrogatorios
a todos los sospechosos, la policía localizó a dos miembros de la banda que delataron a Spaggiari. Aunque fue su esposa, que siendo una
celosa empedernida había llamado a la policía para descubrir a dónde iba su marido por las noches, quien los puso sobre su
pista. Fue detenido e interrogado durante 36 horas sin interrupción y no soltó prenda. Se mantuvo frío y
correcto sin derrumbarse. Tras conseguir una orden de registro, la policía encontró en la granja que compartía con su esposa
gran parte del material utilizado en el atraco. Se presentaron cargos y comenzó a prepararse su juicio. Dos días antes del
día en que estaba previsto el inicio del juicio, Spaggiari, por medio de su abogado pidió entrevistarse con el juez instructor
de la causa. Con toda frialdad sacó de su bolsillo unos planos de la red de alcantarillado y situándose tras el juez comenzó
a relatarle con todo lujo de detalles cómo había cometido el robo. El Juez estaba estupefacto. En un momento determinado,
Spaggiari se dirigió de nuevo a su asiento, pero girando bruscamente abrió una de las ventanas del despacho y saltó al vacío
(era un primer piso) cayendo sobre el techo de un coche que quedó muy abollado y subiendo luego a una motocicleta cuyo conductor
estaba esperándole. Ambos se alejaron a todo gas mientras Spaggiari le hacía un corte de mangas al juez que
lo contempló todo desde su ventana.
Albert Spaggiari NUNCA FUE CAPTURADO y JAMÁS SE RECUPERÓ
SU PARTE DEL BOTÍN. A la semana siguiente de su fuga, envió un giro postal de 700 dólares al dueño del
coche que había abollado. Y se esfumó...
En 1979, tras un pacto secreto con una editorial, PUBLICÓ
SU AUTOBIOGRAFÍA escrita desde el exilio (donde quiera que fuese) contando con pelos y señales los detalles del robo
(que la policía verificó como ciertos), afirmando que no se había quedado ni un penique de su parte del robo y que lo había
enviado "a la gente oprimida de Yugoslavia, Portugal e Italia".
Y nunca más se supo...